La historia.

Pat Obach

Llegué al Yoga a través de la práctica física. Por estrés. Mucho trabajo, mucha prisa, no bueno. Practicaba para aliviar dolores y tensiones físicos. No sabía ni que existían diferentes tipos de yoga, ni me interesaba. Practicaba Ashtanga, sudaba, sufría y me iba.
Por motivos prácticos dejé el Ashtanga y pasé a practicar Vinyasa. La práctica dejó de ser tan solo física, abracé todo un estilo de vida y una escala de valores. Fue el principio de un camino en el que todavía transito.

Fui encontrando ligereza y (auto)conocimiento.

He estudiado y practicado yoga durante más de una década intermitentemente, porque así soy yo. Durante casi 10 años mi trabajo ha consistido en guiar clases de yoga.
No enseño nada. Yo no sé mucho de nada, sé de lo que yo practico, de lo que para mi representa y lo comparto con quien asiste a mis clases.

Con los años he ido interesándome más y más por la práctica no estructurada. Ashtanga primero, Vinyasa más tarde, Yoga hace no tanto y, ahora, tan solo movimiento. A través del movimiento consciente sigo conociéndome y aprendiendo a liberar mi cuerpo, mi mente, mi persona.

Sigo aprendiendo, practicando y enseñando. Intermitentemente, porque así soy yo.

Este proyecto, LaSanta, se apoya en mis anhelos, mis descubrimiento y mis preferencias, esperando que sean el eco de otras voces, otras experiencias, otras vidas.

Mucho  ❤

Breathing dreams like air.

F. Scott Fitzgerald